Desafiar la adicción al alcohol puede convertirse en una batalla dura de
enfrentar sino se tienen las herramientas indicadas para derrotar a este
enemigo que nos pone a caminar al borde de la cornisa, a tal punto que podemos
resbalar y darnos un golpe fuerte en el mejor de los casos, en el peor, nos
conduce directamente al abismo negro de la muerte.
Estuve sumergido en las aguas del alcohol por muchos años durante los
cuales tuve problemas personales y familiares que me hicieron una persona
detestable para casi todas las personas que conocía. Todo esto parecía llegar a
un punto de no retorno, pero algo dentro de mí me decía que había un camino de
regreso a través del cual empezaría un nuevo camino hacia la transformación
personal.
En el camino de regreso uno se encuentra con obstáculos que tienen que
derribarse progresivamente debido a que entre esos vamos a encontrar a personas
que estuvieron varios años con nosotros, y que rotundamente debemos alejarlas
de nuestro camino si queremos salir triunfantes en esta larga lucha contra un
enemigo que nos hace sentir bien paradójicamente, pero todo es una ilusión.
Nada en ese negro mundo es como parece ser. Afortunadamente fui capaz de ver
más allá de la frontera o del horizonte de este negro mundo y pude ver allí que
lo que había era mucho peor: sol negro y desilusión.
En la próxima entrega les diré cuáles fueron los primeros pasos para
empezar de una vez por todas mi regreso a un lugar donde el sol no es negro
sino esplendoroso y brillante. Les aseguro que con solo la voluntad no basta,
es un requisito, pero no el único. Que estén bien amigos.